El "arte" de elegir tu comida.

Jamón, pepperoni, aceituna y doble queso, esos eran los ingredientes de ese manjar concebido por los mismísimos dioses. El olor de la pizza llegaba hasta mi cuarto. Te mentiría si te digo que no tuve un tic nervioso en el párpado el resto del día.


Desperté ante la sonrisa de mi papá, tres vasos con churros del Moro y dips de cajeta bajo su brazo izquierdo. Fue difícil decirle que no, pero elegí tomar mi licuado de proteína.


Fui a pagar mi tenencia el otro día. De forma amable, y porque esperas que te digan “nada, gracias”, le pregunté a mi papá si se le ofrecía algo. Dos hamburguesas y una orden de papas de Shake Shack fueron su respuesta, no vuelvo a preguntar.


Foto comida redes sociales macros
A veces elegimos la comida por "cómo se verá en la foto".

¿Alguna vez has tenido un antojo por algo? Te estoy hablando de ese momento donde harías cualquier cosa por comerlo. De ese momento, cuando sacas a tu hermana a las 9 de la noche a 3 diferentes Oxxo para satisfacer ese antojo endemoniado (¿solo yo? Bueno, continuemos…).


Pues así, es mi papa diario.


Sus antojos varían desde churros del Moro a chicharrón en salsa verde como el que preparaba su mamá, y lo peor de todo, es que, al terminar, siempre te dice, “llevaba meses con este antojo” sin importar lo que haya comido.


Sé que mi papá no va a cambiar, y no busco que lo haga, pero es importante que te des cuenta en qué estás basando tus decisiones al comer si tú buscas realizar un cambio en tu alimentación y no elegir todo por “antojo”.


No conozco a nadie más generoso que mi papá. Me hubiera dado sus propias piernas o su corazón de haberlo necesitado, pero nunca aprendió lo siguiente: la comida nos ofrece mucho más que solo su sabor, y es indispensable conocer TODO lo que nos otorga para tomar mejores elecciones.


Social

¿Te imaginas una reunión familiar sin comida? (Si sí, qué reunión tan culera).

A veces no me acuerdo ni quien fue, pero esos tacos de mole que llevó la tía, no se me van a olvidar nunca.


La comida es una forma de unir a la gente. Inclusive, tenemos alimentos específicos para ciertas fechas donde nos reunimos como Navidad o el pan de muerto en octubre. Y sinceramente, ser el único de la familia que no le entra porque “está a dieta”, no merece ser invitado nuevamente.


Al elegir tus alimentos, considera lo siguiente ¿es una ocasión especial? ¿estás con tus amigas o amigos y van a celebrar algo?


Micro y Macronutrientes

Nuestro cuerpo requiere cierta cantidad de micronutrientes (vitaminas y minerales) y macronutrientes (proteína, grasas y carbohidratos) cada día para funcionar de manera óptima.


Si le damos pura basura y comida procesada al cuerpo, difícilmente tendremos el combustible adecuado para rendir. Hacerlo, es como tener un coche deportivo y ponerle la gasolina más barata y mala del huachicolero de la esquina. Y quizá en el corto plazo no lo notes, pero créeme, en el largo plazo, tu coche y tu cuerpo, sufrirán las consecuencias.


Al elegir tus alimentos, considera lo siguiente ¿me aporta lo que necesito nutricionalmente? Puedes descargar la Calculadora Macros Excel aquí para tener una mejor idea.


Inflamación y malestar estomacal

De verdad me vuelven loco los tacos al pastor, y llenarlos de salsa, se podría decir que es de mis grandes pasiones. Pero en realidad trato de evitarlo porque sé que, al hacerlo, tendré el estómago equivalente a 7 meses y medio de embarazo y de las peores molestias estomacales, de esas que te hacen sudar frío.


Y aun con todo esto, lo sigo haciendo de vez en cuando.


¿Qué alimentos sabes que te hacen daño, pero sigues consumiendo? ¿En verdad valen la pena? Y, ¿qué alimentos te inflaman, pero aún no eres consciente de que lo hacen?


Sabor

En verdad lo entiendo, comer es de los grandes placeres de la vida. En lugar de estar descifrando cómo llegar a Marte, deberíamos estar viendo cómo hacer comida deliciosa sin tantas calorías.


Pero elegir solo en base a esto es como llamarle a tu ex, por un momento te podrá hacer feliz, pero a la larga sabes muy bien que te hará daño.


Antes de elegir tus alimentos, considera todo lo demás, no solo el sabor. Y verás más adelante que, comer bien, no es sinónimo de comer feo.


Emocional

Algunos alimentos son para el cuerpo, y algunos otros, son para el alma. Existen alimentos que solo consumimos para cambiar nuestro estado de ánimo o nos hacen sentir bien. Helado al estar triste, Zucaritas al estar estresado, chocolates al estar aburrido, son solo algunos de los alimentos que utilizamos solo para cambiar nuestro estado de ánimo.


¿Estás comiendo porque tienes hambre o solo quieres cambiar tu estado de ánimo?


Calidad de sueño

Una buena calidad de sueño es indispensable para tener buena salud, y estoy seguro de que, ese pozole antes de dormir no será nuestro mejor aliado para conseguirlo. Es necesario que comiences a darte cuenta qué alimentos tienen consecuencias con la forma en la que duermes, y elegir aquellos que te permitan dormir mejor.


Energía

De regreso en la oficina después de comer con los compañeros, no te comiste otra gordita porque ya no había, y poco a poco, comienzas a sentir tu cuerpo cada vez más pesado. El mal del puerco, también conocido como la marea alcalina, es una sensación de pesadez y cansancio después de una comida copiosa, y el responsable del mal rendimiento para los Godínez después de las 3 de la tarde.


¿Qué alimentos te hacen sentir pesado y cansado? ¿Qué alimentos te hacen sentir ligero y con energía?


Objetivos

Todos apuntamos por un balance en la vida, pero en ocasiones, ciertas áreas tendrán que ceder. Los objetivos físicos traen consigo responsabilidades en cuanto a nuestra alimentación si en verdad queremos conseguirlos. Cuando tengo una Spartan en la mira o busco cambiar algo de mi físico, sé que tengo que amarrar un poco la dieta si en verdad busco lograrlo. Esto no significa que dejo de comer de todo porque “estoy a dieta”, pero si debo medirme en las porciones y darle prioridad siempre a mis requerimientos nutricionales.


¿Cuál es tu objetivo? ¿Qué necesita tu cuerpo para conseguirlo?


Una buena salud…

Por mucho tiempo, la industria del fitness nos ha hecho pensar que, una buena salud es tener cuadritos y glúteos perfectos (eso tal vez sí). Pero en realidad, la salud debe ser tanto física como mental, y aunque no lo creas, los alimentos juegan un papel fundamental. No te lo tengo que decir yo, pero hay alimentos que nutren el alma, nutren las relaciones y nutren nuestro estado de ánimo.


La clave está en pasar de “no puedo comer eso” a “elijo hacerlo” al conocer todos los beneficios de una buena alimentación.


Te puedo decir con certeza que, algunas de las personas más marcadas e impresionantes físicamente, son también de las personas menos sanas y con la peor relación que existe con la comida.


Tomar mejores elecciones no siempre es fácil, nuestro entorno juega un papel muy importante y no siempre podemos controlar nuestro entorno. Pero con algo de práctica, y siendo conscientes de todo lo que te aporta la comida, podemos ir mejorando un paso a la vez.


Actualmente, es un proceso inconsciente en mí, pero las siguientes preguntas me ayudaban al momento de elegir qué iba a comer. Cuando estés en un restaurante o una reunión familiar, pregúntate lo siguiente al tener que elegir qué comer:


1) ¿Cómo me voy a sentir?

Por más que me digan que la espinaca es buena para mí, no me cae bien. Por lo tanto, no la como.


Cada persona responde distinto a los alimentos, y debes encontrar aquellos que te hagan bien a ti.


2) ¿Me aporta lo que necesito nutricionalmente?

Al elegir alimentos, nuestro enfoque debe ser en cumplir con nuestros requerimientos diarios de macro y micronutrientes.


Para darte una idea en cuanto a los macronutrientes, puedes descargar la Calculadora Macros Excel aquí.


3) ¿Es una ocasión especial?

¿Estás comiendo con algún amigo o amiga que no veías hace mucho, y te estás preguntando si pedir el postre o no?¡Adelante! y por favor, disfrútalo. La vida es mucho más que tener cuadritos y pompas de Kim Kardashian.


La comida también es sana cuando contribuye a tu salud de otras maneras al crear relaciones más íntimas. Solo no vayas a caer en la trampa de “todos los momentos son especiales”.


4) ¿Va de la mano con mis objetivos?

Alcanzar tus metas en cualquier área de tu vida demanda que realices sacrificios. Difícilmente serás millonario si te gastas hasta el último peso sin invertir nada. Complicado será terminar un maratón si no sacrificas un par de horas al día para poder entrenar. Y olvídate de tener cuadritos si no haces algunos sacrificios al comer (está bien tener metas físicas, uso el ejemplo de los cuadritos para dar a entender que, el fitness es un complemento para tu vida, no tu vida entera).


Al considerar todo esto antes de comer, tendrás a la mano más información y podrás tomar mejores elecciones.


Mujer comiendo pescado.
No tienes que sacrificar lo que más te gusta para comer bien.

El olor de la pizza entro a mi cuarto. El tic del párpado comenzó como de costumbre y mis piernas iniciaron su trayecto al cuarto de mi papá. ¿Qué de me va a dar esa pizza? ¿Cómo me voy a sentir? ¿Ya cumplí con mis requerimientos diarios? ¿Cómo me voy a sentir mañana para entrenar? ¿Es una ocasión especial o servirá para tener una mejor relación con mi papá?


Salmón asado y una buena ensalada fue lo que elegí cenar.

Si no sabes por dónde comenzar, creé Nutrición PF, programa de nutrición que te da las herramientas para que seas consciente de lo que comes, el efecto que tienen los alimentos en tu cuerpo, y como comenzar a realizar cambios.


Y si buscas un programa hecho a la medida, checa Wellness BP, el único programa que se enfoca en tu salud a través de tus hábitos y comportamientos, y como resultado, verte mejor que nunca físicamente. (Para este programa debes aplicar, solo aceptamos a gente dispuesta a meter el trabajo.)



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